En un contexto de fuerte caída de la producción, pérdida acelerada de empleo y niveles récord de capacidad ociosa, la industria textil argentina volvió a quedar en el centro del debate público tras las duras declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien criticó abiertamente el esquema histórico de protección del sector.
La actividad atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector combina hoy una contracción profunda de la producción, cierre de fábricas, despidos y un avance sostenido de las importaciones que reemplazan fabricación local.
Las declaraciones de Caputo y el debate por los precios
En diálogo con Radio Mitre, Caputo fue tajante al referirse al sector textil y al impacto que, según su visión, tuvo el modelo de protección sobre los consumidores.
“Nunca compré ropa en la Argentina porque es un robo. Durante años los argentinos pagaron indumentaria y calzado hasta diez veces más caros que en otros países para sostener el esquema vigente”, afirmó el ministro.
El titular del Palacio de Hacienda argumentó que, si bien alrededor de 50.000 familias viven de la actividad textil, ese sistema terminó perjudicando al conjunto de la población, en especial a los sectores de menores ingresos. “Las personas que trabajan en el sector no son millonarias. Los que realmente se beneficiaron fueron los dueños, a quienes los argentinos subsidiamos durante años pagando ropa mucho más cara”, sostuvo.
Caputo también planteó que, en un escenario de mayor apertura, el desafío para las empresas locales será competir a través del diseño y la diferenciación, y no mediante esquemas de protección prolongados.
Producción en caída y fuerte impacto en el empleo
Más allá del debate político, los datos oficiales reflejan un escenario crítico para la industria. De acuerdo con el último informe económico de FITA, en noviembre de 2025 la utilización de la capacidad instalada del sector textil se ubicó en apenas 29,2%, el peor registro entre todas las ramas industriales.

Este nivel representa una caída de 3,3 puntos porcentuales respecto del mes anterior y de 19 puntos interanuales, ubicándose entre los valores más bajos de la última década, similares a los registrados durante la pandemia en mayo de 2020.
En términos de actividad, la contracción también resulta significativa. En noviembre de 2025, la producción textil cayó 36,7% interanual, muy por encima de la baja promedio del 8,7% registrada en el conjunto de la industria. En el acumulado de enero a noviembre, el sector retrocedió 6,4%, mientras que la industria total mostró un crecimiento del 2,0%.
La caída de la actividad se traduce directamente en pérdida de puestos de trabajo. Según datos de la Secretaría de Trabajo, entre septiembre y octubre de 2025 se perdieron 2.000 empleos formales en el sector. En octubre, el complejo textil, confección, cuero y calzado registró 103.000 trabajadores, unos 10.000 menos que un año atrás.

Desde diciembre de 2023, la industria acumula una pérdida superior a 18.000 empleos, en un contexto de cierre de plantas, reducción de turnos y menor demanda interna.
A pesar del difícil panorama, el sector mantuvo cierto esfuerzo inversor. Durante 2025 se realizaron compras de maquinaria importada por USD 175 millones, superando el monto registrado en 2024, lo que refleja intentos de modernización y eficiencia, aunque en un marco de alta incertidumbre.
Desde FITA advirtieron que la situación trasciende a las empresas y tiene impacto directo en las economías regionales y el entramado productivo.
“Con fábricas cerrando y una capacidad instalada por debajo del 30%, el desafío impacta de lleno en el empleo, las familias y la estructura industrial del país. Es imperioso establecer políticas claras y previsibles que mejoren la competitividad y garanticen una competencia justa con los productos importados”, señaló Luis Tendlarz, presidente de la entidad.
Mientras el Gobierno insiste en la necesidad de abrir la economía y reducir distorsiones de precios, el sector textil enfrenta un escenario de fuerte ajuste que vuelve a poner en discusión el rol del Estado, la carga impositiva y el futuro de una de las industrias históricas del país.
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→ Leer másFuente: Ámbito

















