La subfacturación de importaciones se consolida como uno de los principales problemas de la industria textil argentina. Según un informe privado basado en datos oficiales, el 76% del volumen importado en la cadena de valor textil se declara por debajo de su valor real, con casos extremos que evidencian la magnitud de la distorsión: remeras ingresadas al país a apenas 0,01 dólares, equivalentes a unos $14.
El fenómeno se da en un contexto de apertura comercial, donde la eliminación de controles aduaneros y valores de referencia habría facilitado este tipo de maniobras, profundizando la competencia desleal.
Subfacturación generalizada en toda la cadena
El problema no se limita a un segmento puntual, sino que atraviesa toda la cadena textil. El informe revela niveles alarmantes de subfacturación en distintos eslabones:
- Materias primas: 75% de subfacturación
- Hilados: 81%
- Tejidos planos: 74%
- Tejidos de punto: 93%
- Confecciones: 51%
- Prendas terminadas: 67%
En total, se estima que unos 330 millones de kilos ingresaron al país bajo estas condiciones.
Los ejemplos reflejan la magnitud del desfasaje: prendas de algodón que en 2023 se importaban a 21 dólares hoy se declaran a 1 dólar, mientras que abrigos que costaban cerca de 12 dólares ahora figuran por apenas 2. Para especialistas del sector, estos valores no solo son inverosímiles, sino que evidencian un sistema sin controles efectivos.
Qué impacto fiscal y productivo tiene la subfacturación de importados
La subfacturación no solo afecta a la industria local, sino también a las cuentas públicas. Al declarar valores más bajos, las empresas reducen el pago de impuestos como IVA, Ganancias y derechos de importación, lo que impacta directamente en la recaudación.
De hecho, los derechos de importación registraron una caída interanual del 17,3% en marzo, según datos oficiales, en un contexto donde el Estado enfrenta restricciones fiscales y debe ajustar partidas sensibles.
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→ Leer másEn paralelo, la actividad industrial sigue en retroceso. De acuerdo con la Unión Industrial Argentina, el sector textil cayó un 3% interanual en febrero y acumula ocho meses consecutivos de baja, reflejando una crisis que no encuentra piso.
Competencia desleal y falta de respuesta
Para los industriales, el ingreso de mercadería a precios artificialmente bajos genera una competencia imposible de sostener. A los problemas estructurales, como el costo financiero, la presión impositiva y el tipo de cambio, se suma ahora un escenario donde los precios de importación no reflejan la realidad del mercado.
Desde el sector reclaman medidas para “equilibrar la cancha”, pero advierten que no encuentran respuesta en la política económica. Mientras tanto, la combinación de apertura comercial, controles reducidos y subfacturación masiva continúa profundizando un deterioro de la industria textil argentina.
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→ Leer másFuente: Ámbito

















