La empresa Algodonera Avellaneda, una de las firmas vinculadas a la cadena de valor del algodón en Argentina, podría volver a poner en marcha parte de su actividad industrial luego de alcanzar un acuerdo con Nueva Vicentín Argentina, controlada por el grupo Grassi.
El entendimiento contempla un esquema de procesamiento de algodón a fasón en las plantas que la compañía posee en el norte del país y prevé una inyección inicial de fondos por 300.000 dólares para facilitar el reinicio de las operaciones. No obstante, el acuerdo aún debe recibir la autorización judicial, ya que la empresa se encuentra en concurso preventivo.
En qué consiste el acuerdo de inversión
El convenio establece que Algodonera Avellaneda procese algodón provisto por el cliente en sus instalaciones desmotadoras ubicadas en las provincias de Chaco y Santiago del Estero.
El servicio incluye la recepción de la materia prima, transportada a granel, en rollos o módulos, su procesamiento para separar la fibra del algodón de la semilla y otros subproductos, el almacenamiento posterior y la carga para su despacho.
El acuerdo prevé una vigencia mínima de cuatro campañas algodoneras consecutivas, con un volumen de producción que podría alcanzar 60.000 toneladas anuales.
Según los términos del contrato, se proyecta procesar al menos 30.000 toneladas por año en la planta de Pinedo y otras 30.000 toneladas en la planta de Bandera, con un volumen mínimo mensual de 4.000 toneladas, salvo situaciones excepcionales en las que no haya suficiente materia prima disponible.

Un esquema para volver a poner en marcha las plantas
Para facilitar la reactivación de la compañía, el grupo Grassi realizará un desembolso inicial de hasta US$300.000, destinado a cubrir gastos operativos inmediatos.
Los fondos se utilizarán principalmente para cancelar deudas salariales, cargas sociales y servicios esenciales, además de financiar inversiones necesarias para que las plantas vuelvan a funcionar.
Como garantía del acuerdo, Algodonera Avellaneda deberá ofrecer un inmueble que posee en la Ciudad de Buenos Aires dentro de los 30 días posteriores a la firma del convenio. El esquema también contempla una opción de compra a favor del grupo sobre las plantas desmotadoras, maquinaria y otros activos industriales clave.

A su vez, la nueva estructura vinculada a Vicentín se compromete a aportar la materia prima y asumir los costos operativos, incluidos gastos de mano de obra y servicios básicos como electricidad, agua y gas.
Algodonera Avellaneda permanece sin actividad desde fines de septiembre de 2025, en un contexto complejo para la industria textil y para la cadena del algodón en particular.
La compañía, dedicada principalmente a producir materia prima para la industria textil, y en menor medida para sectores como cosmética e higiene personal, arrastra dificultades financieras y operativas desde el año pasado.
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→ Leer másDurante 2025 la firma atravesó semanas sin producción y recortes de personal, en un escenario marcado por la caída del consumo interno, la mayor competencia de productos importados y la falta de financiamiento vinculada a su relación con Vicentín. La paralización de las plantas impactó directamente en 366 trabajadores, mientras la empresa buscaba alternativas para sostener su actividad.
En este contexto, el objetivo es recuperar la operatividad de Algodonera Avellaneda, mejorar su rentabilidad y permitir que la compañía pueda cumplir con sus compromisos financieros dentro del proceso concursal.
Si el acuerdo recibe la aprobación del juez que interviene en la causa, la iniciativa podría representar un primer paso para volver a poner en funcionamiento las plantas algodoneras y reactivar una parte de la cadena productiva vinculada al sector textil en el norte argentino.
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