El British Fashion Council (BFC) anunció el nombramiento de Pavita Cooper como nueva presidenta de la organización, cargo que asumirá el 1 de octubre de 2026. Cooper sucederá a David Pemsel, quien dejará la presidencia el 30 de septiembre después de una década como integrante de la junta directiva, cuatro de esos años al frente de la institución.
La designación llega en una etapa en la que el BFC busca fortalecer el papel estratégico de la moda dentro de la economía y la cultura británicas. Entre sus prioridades aparecen una mayor capacidad de diálogo con el Gobierno y los responsables políticos, el desarrollo de nuevas fuentes de financiación y el respaldo al crecimiento de diseñadores y empresas del sector.
El perfil de Cooper combina experiencia empresarial, institucional y cultural. A lo largo de su trayectoria ocupó cargos ejecutivos de alto nivel en Lloyds Banking Group y Christie’s, y actualmente integra los consejos de administración de The King’s Trust y The Old Vic. También preside el 30% Club, una iniciativa empresarial orientada a incrementar la presencia de mujeres en puestos de alta dirección.
Su llegada al BFC estará vinculada con la defensa de la importancia económica y cultural de la moda británica. La nueva presidenta trabajará junto con la junta directiva, el equipo ejecutivo y la comunidad del sector para contribuir a generar un entorno favorable para que diseñadores, emprendedores y empresas puedan desarrollar sus negocios y competir internacionalmente.
Caroline Issa asumirá una nueva vicepresidencia
Junto con el nombramiento de Cooper, el BFC anunció la creación de una vicepresidencia que estará a cargo de Caroline Issa. El nuevo puesto busca reforzar la relación de la organización con la comunidad de diseñadores a la que representa.
Issa ya forma parte de la junta directiva y aporta una amplia experiencia dentro de la industria de la moda, además de vínculos internacionales y una relación activa con diseñadores y otros actores del sector.
La incorporación de esta nueva posición busca mantener al órgano de liderazgo del BFC conectado con las necesidades concretas de la comunidad creativa británica. El objetivo es que los desafíos y oportunidades de diseñadores y empresas tengan un lugar central en las decisiones de la organización.
El cambio también se vincula con la estrategia BFC 2030: Acceso, Creatividad, Crecimiento, que establece las principales líneas de trabajo de la institución para los próximos años.
El recambio en la presidencia se produce mientras la moda continúa siendo uno de los sectores vinculados a la proyección cultural y económica del Reino Unido. Para el BFC, el desafío consiste en reforzar ese aporte y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones para que el talento británico pueda desarrollarse y alcanzar nuevos mercados.
El nuevo equipo de liderazgo estará encabezado por Pavita Cooper como presidenta y Caroline Issa como vicepresidenta. La junta directiva también está integrada por los consejeros ejecutivos Laura Weir y Laura Strain, junto con los consejeros no ejecutivos Ciara Byrne, Clare Waight Keller, Jamie Gill, Karen Blackett, Kate Varah, Scott Morrison y Sian Westerman.
Con esta nueva estructura, el British Fashion Council apunta a combinar experiencia empresarial, conocimiento de la industria y representación de la comunidad creativa para avanzar en sus objetivos de acceso, creatividad y crecimiento.


















