Cada vez más marcas de indumentaria trabajan con talleres ubicados en otras ciudades para acceder a especialización técnica, mejores procesos y acompañamiento productivo. En ese escenario, la comunicación y la organización se vuelven claves para evitar errores y construir confianza entre ambas partes.

Desde Mar del Plata, Taller Textil Mdq, especializado en producción de bikinis y ropa deportiva, trabaja con marcas de distintas provincias del país. En diálogo con El Textil, su referente, Cecilia Bjerrum, explicó cómo organizan los procesos para que las marcas puedan producir a distancia sin perder seguimiento ni control sobre sus colecciones.
El Textil: ¿Qué valor diferencial encuentran las marcas al elegir trabajar con Mar del Plata?
Cecilia Bjerrum: Muchas marcas encuentran en Mar del Plata una combinación de oficio, experiencia y compromiso que no siempre aparece en su entorno cercano.
En nuestro caso, al estar enfocados en producción de bikinis y ropa deportiva, aportamos un conocimiento técnico específico en prendas que requieren precisión.
Pero además, algo que valoran mucho es el acompañamiento: no es solo producción, es un trabajo en conjunto. Cuando el cliente está lejos, la confianza es fundamental, y se construye con comunicación clara, orden y cumplimiento.
ET: ¿Cómo organizan la recepción e inventario de insumos?
Cecilia: La recepción de materiales es una etapa muy importante. Cuando llegan telas y avíos, realizamos un control detallado de lo recibido, registrando cantidades y estado. Esto nos permite trabajar con trazabilidad durante todo el proceso.
El cliente, aunque esté a distancia, tiene la tranquilidad de que con Taller Textil Mdq su materia prima está identificada, cuidada y correctamente administrada.
ET: ¿Cómo logran que el cliente se sienta parte del proceso sin estar físicamente?
Cecilia: La comunicación es clave y fue evolucionando mucho. Trabajamos de forma diaria con WhatsApp, envío de fotos y videos, mostrando avances reales de cada etapa. Pero además, cuando es necesario, realizamos videollamadas.
En esas videollamadas no solo hablamos del proyecto, sino que también el cliente puede conocernos personalmente, mostramos el interior del taller y ve directamente cómo trabajamos. Eso genera algo muy importante: baja la incertidumbre.
“El cliente deja de imaginar y pasa a ver con sus propios ojos dónde y cómo se está produciendo su colección“, expresó Cecilia Bjerrum de Taller Textil Mdq.
ET: ¿Cómo facilitan servicios anexos como estampado o bordado?
Cecilia: Si bien no centralizamos todos los servicios dentro del taller, sí contamos con una red de proveedores y contactos confiables.
Muchas veces orientamos a las marcas, les recomendamos opciones o les acercamos contactos según lo que necesiten. Esto simplifica mucho el proceso, sobre todo para quienes no conocen la zona.
De esta manera, el cliente no tiene que resolver todo solo: tiene un punto de apoyo.
ET: ¿Cómo organizan la logística de entrega para clientes de otras provincias?
Cecilia: Sabemos que los tiempos son fundamentales y por eso trabajamos con una planificación clara de entrega, asegurando que cada producción pase por un control final antes del despacho.
“La mercadería se envía lista para ser comercializada”, destacaron desde Taller Textil Mdq.
Coordinamos con distintos servicios logísticos según la ubicación del cliente, buscando siempre equilibrio entre rapidez y seguridad. El objetivo es que la colección llegue en tiempo y forma, sin generar demoras en la venta.
Para Cecilia Bjerrum, el desafío de producir a distancia no pasa únicamente por la confección, sino también por generar un vínculo de confianza sostenido en la transparencia y el seguimiento permanente.
Trabajar a distancia implica construir confianza de otra manera. Por eso priorizamos la comunicación, el orden y la transparencia. Cuando el cliente puede ver cómo trabajamos, deja de sentir distancia y empieza a formar parte del proceso.
















