Un importante hallazgo arqueológico en Italia está aportando nueva información sobre el desarrollo de la industria textil en la Edad del Hierro. Investigadores recuperaron por primera vez un fragmento de tejido de casi 3.000 años de antigüedad en el yacimiento sumergido de Gran Carro, ubicado en el lago de Bolsena, un descubrimiento que evidencia un nivel de especialización textil mucho más avanzado de lo que se creía para esa época.
La pieza, considerada excepcional por su estado de conservación, fue encontrada durante la última campaña arqueológica desarrollada en este asentamiento de la antigua Etruria, donde las investigaciones se llevan adelante desde la década de 1960.
El pequeño fragmento apareció entre los restos carbonizados de una vivienda. La combinación del incendio que afectó la estructura y las condiciones del fondo del lago permitió que el tejido sobreviviera durante casi tres milenios, algo extremadamente inusual para materiales orgánicos.

Los primeros análisis indican que la tela presenta una elevada densidad de hilos y una técnica de confección de gran precisión, características que sugieren un dominio avanzado del tejido por parte de las comunidades de la Primera Edad del Hierro.
Ahora, especialistas del Instituto Central de Restauración de Italia estudiarán las fibras utilizadas, los métodos de fabricación y el posible origen de los materiales. Entre las hipótesis figura la posibilidad de que algunas materias primas no fueran locales, lo que podría aportar evidencias sobre antiguas redes comerciales entre diferentes territorios europeos.
Confirman la existencia de telares domésticos y nuevas técnicas de tejido
Las excavaciones también permitieron confirmar de manera definitiva la presencia de un telar doméstico dentro del asentamiento. Los arqueólogos identificaron restos de las estructuras de madera, pesas de telar y marcas sobre el suelo que permitieron reconstruir el funcionamiento de estos bastidores verticales utilizados para fabricar tejidos dentro de las viviendas.
Además, apareció una tablilla de hueso perforada utilizada para el denominado tejido a tablillas, una técnica que permitía elaborar cintas resistentes destinadas a reforzar prendas, fabricar correas o producir distintos accesorios textiles. Se trata de la primera evidencia de este tipo encontrada en el yacimiento de Gran Carro.

Los investigadores consideran que estos descubrimientos demuestran que las comunidades que habitaron la región no solo dominaban distintas técnicas de producción textil, sino que también desarrollaban esta actividad como parte de la vida cotidiana del hogar.
El hallazgo se complementa con otros objetos recuperados durante las excavaciones, entre ellos husos de madera, fusayolas, herramientas, piezas cerámicas, cestos de mimbre y objetos metálicos que ayudan a reconstruir las actividades productivas y domésticas de estas poblaciones.
Las investigaciones continuarán durante los próximos meses mientras avanzan los estudios sobre el fragmento textil y el resto de los materiales encontrados. Paralelamente, el proyecto prevé desarrollar una reconstrucción virtual en tres dimensiones del asentamiento y un recorrido arqueológico subacuático que podría abrirse al público en 2026, acercando a los visitantes a uno de los testimonios textiles más antiguos documentados de la Edad del Hierro.
Tradición e innovación textil: más de 70 firmas impulsan la nueva Semana del Pulóver Marplatense
→ Leer másFuente: National Geographic


















