La empresa Planeta Agua SA, propietaria de la marca argentina de indumentaria femenina, deportiva y trajes de baño Class Life, inició un concurso preventivo de acreedores para afrontar sus compromisos financieros. La compañía declaró deudas por $1.581,6 millones al 3 de septiembre de 2026, según consta en el expediente judicial.
La apertura del proceso fue dispuesta el 14 de octubre por la Justicia comercial de la Ciudad de Buenos Aires y publicada posteriormente en el Boletín Oficial. El trámite se encuentra a cargo del Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 17, con la Secretaría N.º 33.
La empresa había solicitado el concurso el 10 de septiembre. El procedimiento busca que la firma pueda alcanzar un acuerdo con sus acreedores para reorganizar el pago de sus obligaciones y evitar una eventual quiebra.
El concurso preventivo no implica el cierre inmediato de la compañía. Durante el proceso, Planeta Agua SA puede continuar con sus actividades bajo la supervisión judicial y la intervención de una sindicatura, encargada de analizar la situación patrimonial y verificar los créditos reclamados.
Para evitar una eventual quiebra, la empresa deberá presentar una propuesta de pago y obtener la conformidad de las mayorías de acreedores que exige la legislación. Si no logra un acuerdo en las condiciones previstas por la ley, el proceso podría derivar en la quiebra.
Fundada como empresa familiar en 1985, Planeta Agua SA quedó inscripta como sociedad anónima en 1995. Actualmente, cuenta con dos locales en la Ciudad de Buenos Aires, no tiene puntos de venta propios en el interior del país y emplea a 32 personas.
El juzgado estableció el 28 de diciembre de 2026 como fecha límite para que los acreedores soliciten la verificación de sus créditos. El plazo comprende las obligaciones cuyo origen sea anterior a la presentación del concurso, de acuerdo con las condiciones establecidas en el expediente.
El calendario judicial continuará durante 2027. Las impugnaciones y observaciones a los créditos presentados podrán efectuarse hasta el 19 de febrero. Posteriormente, la sindicatura deberá presentar el informe individual sobre cada crédito el 20 de abril y el informe general sobre la situación de la empresa el 24 de junio.
Estas instancias permitirán determinar qué deudas son reconocidas dentro del proceso y ofrecerán elementos para evaluar la situación patrimonial de la compañía y sus posibilidades de alcanzar un acuerdo con los acreedores.
La situación de Class Life en un contexto de retroceso textil
La presentación judicial se produce en un escenario complejo para la industria textil argentina, que acumula caídas en la producción, menor utilización de la capacidad instalada y pérdida de empleo.
Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad textil registró una contracción acumulada del 22,6% entre enero y julio de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. En ese lapso, la industria en su conjunto retrocedió un 2,6%. En julio, la producción textil cayó un 13% interanual y alcanzó uno de sus niveles más bajos de los últimos tres años. El segmento de tejidos y acabados registró una disminución del 35,1%.
Los indicadores también reflejan dificultades para sostener el nivel de actividad. En agosto, las fábricas textiles operaron al 44,6 % de su capacidad instalada, frente al promedio del 58,5 % correspondiente al conjunto de la industria.
En materia laboral, los datos difundidos por FITA señalan que el sector perdió 28.322 puestos de trabajo desde diciembre de 2023. A su vez, en junio de 2026, las actividades de textil, confección, cuero y calzado registraron 92.531 empleos formales, unos 16.536 menos que un año antes. La cantidad de establecimientos textiles y de confección se ubicó en 4.282, con una reducción de 517 unidades respecto de junio de 2025.
A este panorama se suma el incremento de las importaciones de prendas de vestir, que acumularon una suba del 53,5 %, según el informe citado. Desde FITA advirtieron que la baja utilización de la capacidad productiva constituye uno de los principales problemas que enfrenta la actividad.
De acuerdo con la información difundida sobre la decisión de Planeta Agua SA, la empresa atribuyó sus dificultades a la caída del consumo en el mercado interno y al ingreso de productos importados, que, según su planteo, compiten con ventajas de costos impositivos y laborales frente a la producción nacional.
La evolución del concurso permitirá conocer si Class Life consigue reestructurar sus obligaciones y sostener sus operaciones. Mientras tanto, el caso se suma a las dificultades que atraviesan empresas del sector textil y de indumentaria en Argentina.
















