El sector textil, junto con las actividades de confección, cuero y calzado, atraviesa una etapa de cambios en sus niveles de producción, empleo y utilización de la capacidad instalada. Así lo refleja el último informe económico de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que analiza la evolución de estas actividades hasta julio de 2026.
Uno de los principales indicadores relevados es el empleo formal. En junio de 2026, los sectores alcanzaron un total de 92.531 puestos de trabajo registrados. En comparación con diciembre de 2023, se contabilizaron 28.322 empleos formales menos.
El informe también muestra una variación en el ritmo de esta evolución. Entre diciembre de 2023 y junio de 2025, el promedio mensual de puestos de trabajo formales que dejaron de registrarse fue de aproximadamente 650. Durante los doce meses siguientes, ese promedio se ubicó en torno a los 1.380 puestos mensuales.
La evolución del empleo se desarrolla junto con cambios en el nivel de actividad y en la utilización de la capacidad productiva. En julio, la actividad textil se ubicó un 13% por debajo del mismo mes de 2025, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 acumuló una variación del -22,6%.
En cuanto a la capacidad instalada, el sector utilizó el 45,3% durante julio, frente al 58,2% registrado por el conjunto de la industria. El informe de FITA señala que el nivel de actividad textil se encuentra entre los más bajos de los últimos tres años.
También se registró una modificación en la cantidad de establecimientos textiles y de confección. En junio se contabilizaron 4.282 establecimientos, 517 menos que durante el mismo mes del año anterior. El promedio de reducción se ubicó en 43 establecimientos por mes.
Dentro de la estructura industrial, estos sectores representan el 8,4% del empleo, mientras que durante el último año concentraron el 31% de la reducción de puestos industriales. En junio representaron la mitad de la variación mensual registrada en el empleo industrial.
Precios y perspectivas para la producción
El comportamiento de los precios constituye otro de los aspectos relevados por el informe. Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, los precios de prendas de vestir, cuero y calzado aumentaron 11%, mientras que la inflación general alcanzó el 33,5%. Los precios mayoristas textiles también registraron incrementos inferiores a los del conjunto de las manufacturas.
Desde FITA señalaron que uno de los puntos centrales para la actividad es mejorar las condiciones para sostener la producción y el empleo. Celina Pena, gerenta general de la entidad, destacó que las empresas buscan continuar trabajando y remarcó la importancia de recuperar capacidad productiva y puestos de trabajo.
Los datos presentados por la federación permiten observar así la evolución reciente de una actividad que mantiene una participación relevante dentro del entramado industrial argentino y que atraviesa cambios tanto en sus niveles de producción como en el uso de su capacidad instalada y en el empleo formal.
















