La indumentaria argentina continúa ubicándose como la más cara de América Latina cuando se comparan los precios en dólares. Así lo revela un informe elaborado por Fundar, que analiza los niveles de precios relativos en la región y señala que, al mes de abril de 2026, la ropa en Argentina cuesta en promedio un 59% más que en el resto de los países latinoamericanos relevados.
El estudio muestra que, si bien durante los últimos meses se registró una reducción en la brecha respecto de fines de 2023, el país mantiene el nivel de precios más elevado de la región para este rubro, en un contexto donde la competitividad de la industria continúa siendo uno de los principales desafíos.
El informe utiliza como referencia el Price Level Index (PLI) del Programa de Comparación Internacional del Banco Mundial, un indicador que permite comparar el nivel de precios entre distintos países medidos en una misma moneda.
Según Fundar, la economía argentina dejó de ubicarse entre las más baratas de América Latina en dólares y actualmente presenta un costo de vida cercano al promedio regional. Sin embargo, algunos sectores continúan mostrando diferencias significativas frente al resto de los países.
Entre ellos se destaca la indumentaria, cuyos precios permanecen un 59% por encima del promedio latinoamericano. El rubro restaurantes también figura entre los más elevados, con valores un 51% superiores a la media regional.

En cambio, categorías como alimentos, vivienda, salud y educación todavía presentan niveles de precios inferiores al promedio de América Latina.
Un escenario desafiante para la industria textil
El documento también señala que, desde el inicio de la actual gestión nacional, los precios medidos en dólares acumulan un incremento del 3,5%. No obstante, en el caso de la indumentaria, el sobreprecio relativo frente al resto de la región mostró una corrección importante respecto de finales de 2023, con una reducción acumulada del 24,2%.
A pesar de esa mejora, Fundar advierte que el sector continúa enfrentando un contexto complejo desde el punto de vista de la competitividad. El mayor costo de producir localmente frente a la oferta importada coincide con una disminución en la cantidad de empresas en actividad, lo que genera nuevos desafíos para la industria textil y de la confección.
El informe concluye que Argentina mantiene actualmente un costo de vida inferior al de países como Uruguay, Chile y México, aunque superior al registrado en Brasil, Colombia y Paraguay, consolidando un nuevo posicionamiento dentro del mapa de precios de América Latina.
Para la industria textil, estos datos vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre los costos de producción, la competitividad y las condiciones necesarias para fortalecer el desarrollo del sector frente a un mercado cada vez más abierto y competitivo.

















