La mayoría de los trabajadores de la industria textil de Bangladesh regresó a sus puestos de trabajo luego de que representantes sindicales y empresariales anunciaran un principio de acuerdo para incrementar el salario mínimo del sector. La decisión permitió reducir las protestas que durante varios días se desarrollaron en los principales distritos industriales del país, aunque todavía se registraban manifestaciones en algunas zonas.
Según informó a la agencia AFP el responsable policial Gazi Jasim Uddin, más del 95% de las fábricas del distrito de Narayanganj habían retomado su actividad normal durante la mañana del jueves. Sin embargo, continuaban las protestas en áreas industriales de Gazipur y Ashulia, en las afueras de Daca, la capital.
Las movilizaciones habían comenzado el sábado y reunieron a miles de trabajadores que reclamaban una actualización de sus remuneraciones frente al aumento del costo de vida, impulsado por la inflación y el encarecimiento de los precios de la energía. Durante los días de conflicto se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales en distintos puntos de la región.
El principio de acuerdo fue anunciado el miércoles por un comité integrado por representantes de los trabajadores y de las cámaras empresariales, designado por el Gobierno. Según lo comunicado, el nuevo salario mínimo se establecerá en diciembre y comenzará a regir a partir del mes siguiente.
El reclamo de los trabajadores apunta a un incremento del 140% del salario mínimo mensual, que actualmente se ubica en torno a los 12.500 takas, equivalentes a unos 100 dólares. La demanda busca elevarlo a 30.000 takas, aproximadamente 240 dólares, para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Si bien el anuncio permitió reducir la intensidad de las movilizaciones y facilitó la reapertura de numerosas plantas, todavía resta conocer el monto definitivo que establecerá el comité.
La importancia de la industria textil para la economía de Bangladesh
El conflicto tiene una relevancia particular por el peso de la confección en la estructura económica del país. Bangladesh es el segundo mayor exportador mundial de prendas de vestir y cuenta con alrededor de cuatro millones de trabajadores distribuidos en unas 4.000 fábricas textiles.
La actividad representa más del 80% de los ingresos de divisas extranjeras y abastece a importantes cadenas de distribución de Europa y Estados Unidos. Entre los principales productos fabricados se encuentran camisetas, pantalones vaqueros y jerséis.
En este contexto, las demandas salariales ponen de manifiesto la tensión entre la competitividad de una industria orientada a los mercados internacionales y las condiciones económicas de quienes participan en la producción. La definición del nuevo salario mínimo será clave para determinar cómo continúa el conflicto laboral en uno de los principales centros mundiales de fabricación de indumentaria.
Bangladesh: protestas salariales provocan el cierre de más de 500 fábricas textiles
→ Leer másFuente: AFP
















