Con más de cuatro décadas de trayectoria, la historia de Domingo Ponte es un reflejo del recorrido de muchos emprendedores del interior: comenzar desde lo mínimo, apostar al crecimiento sostenido y construir una empresa con impacto real en su comunidad.
Fundador de Pontex, Ponte logró desarrollar una estructura productiva en Formosa que hoy abastece a distintos puntos del país, consolidando un modelo basado en la reinversión, el trabajo y la adaptación constante.
Un comienzo simple que se transformó en industria
El origen del proyecto fue casi casual. Ponte traía telas desde Buenos Aires, mientras que su esposa confeccionaba prendas en una pequeña tienda. Ese primer contacto con la producción textil permitió identificar una oportunidad de negocio que, con el tiempo, se transformaría en una empresa.
Hoy, Pontex emplea a más de 30 personas de manera directa y produce indumentaria para distintos clientes, incluyendo firmas vinculadas al sector energético, como estaciones de servicio de YPF en varias provincias.
La producción se concentra en el Parque Industrial de Formosa, donde la empresa fue incorporando tecnología y optimizando procesos, especialmente en el área de corte, cada vez más automatizada.
Inversión, tecnología y crecimiento sostenido
El crecimiento de la compañía estuvo acompañado por una fuerte apuesta a la inversión. Ponte reconoce que el financiamiento fue una herramienta clave para expandirse y mantenerse competitivo.
Una de las últimas incorporaciones fue una máquina de corte robotizada de alto valor, que obligó incluso a ampliar la infraestructura productiva. Este tipo de decisiones reflejan una lógica empresarial orientada a mejorar la eficiencia y sostener el desarrollo en el largo plazo.
Además, la empresa mantiene un perfil exportador interno: cerca del 60% de su producción se comercializa fuera de Formosa, generando un impacto económico significativo para la provincia.
Adaptarse a los cambios del mercado
Como gran parte del sector, Pontex enfrenta desafíos vinculados al contexto actual. Uno de los principales, según su fundador, es la dificultad para conseguir mano de obra capacitada, un factor que condiciona el crecimiento de muchas industrias.
Al mismo tiempo, la empresa comenzó a anticiparse a cambios estructurales en el mercado laboral y productivo. En ese sentido, avanzó en la diversificación de su producción, incorporando indumentaria para el sector sanitario y fortaleciendo su canal de ventas online, una estrategia que cobró relevancia durante la pandemia.
Una historia de trabajo y visión a largo plazo
A sus 81 años, Domingo Ponte continúa activo en la gestión diaria de la empresa, recorriendo la planta y proyectando nuevos desafíos.

Su recorrido sintetiza una idea central dentro del entramado productivo: el crecimiento no es lineal, pero se construye a partir de decisiones, inversión y capacidad de adaptación.
“Hay mucho para hacer, pero hay que animarse”, resume Ponte. Una frase que refleja no solo su historia personal, sino también el espíritu de una industria que, incluso en contextos complejos, sigue apostando por producir.
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→ Leer másFuente: Radio Uno
















