Si hablamos de marcas que honran el oficio argentino temporada tras temporada es hablar de la marca Juana de Arco quien no trabaja las colecciones como simples temporadas de moda, sino como universos narrativos donde se cruzan arte, textiles, identidad latinoamericana y artesanía.
Juana de Arco fue creada en 1998 por Mariana Cortés, diseñadora egresada de la UBA. Comenzó como una tienda experimental en Palermo Viejo, con taller a la vista y galería de arte. Desde el principio, la propuesta estuvo mucho más cerca de un universo artístico que de una marca tradicional de indumentaria.
Hoy la marca trabaja indumentaria para mujeres, hombres y niños, ropa interior, objetos y decoración. Su identidad se construye a partir de oficios como, estampas propias, color, naturaleza , cultura latinoamericana, trabajo artesanal, textiles intervenidos, ñanduti, serigrafía manual, crochet y tejido, patchwork y reutilización textil.
En cada prenda podemos leer la investigación, el diseño contemporáneo y cómo vuelca al diseño la cultura popular.



La marca toma elementos que pueden pertenecer a la naturaleza, culturas latinoamericanas, viajes, símbolos, técnicas artesanales o acontecimientos contemporáneos y los transforma en dibujos, estampados, texturas, textiles con intervención.
Juana de Arco busca redescubrir y resignificar lo popular y Mariana Cortés convirtió su manera de mirar el mundo en un sistema de diseño reconocible.
Además, logró algo difícil: mantener esa identidad durante décadas mientras cambia las historias, las técnicas y los productos. La marca llegó a desarrollar una presencia internacional, incluyendo Japón, Estados Unidos y Europa. Un caso oficial de Argentina Exporta destaca que Japón fue una puerta clave para su internacionalización y que la marca llegó a tener locales propios en Kyoto y Miami, además de presencia en múltiples tiendas multimarca.
















