La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el empleo formal registró una caída de 15.468 puestos de trabajo interanual en abril de 2026, mientras que la producción y la utilización de la capacidad instalada continúan mostrando fuertes retrocesos.
Los datos reflejan un escenario de contracción sostenida que también se traduce en el cierre de establecimientos y en una actividad que opera muy por debajo de los niveles habituales.
De acuerdo con el relevamiento de FITA, en abril de 2026 el sector contabilizó 95.094 trabajadores registrados, lo que representa una disminución de 1.241 empleos respecto de marzo y de 15.468 puestos en comparación con abril de 2025.
La entidad señaló que la pérdida de empleo formal se mantiene de manera ininterrumpida desde diciembre de 2023 y que, desde mediados de 2025, el ritmo de destrucción de puestos se aceleró hasta alcanzar un promedio de 1.200 empleos menos por mes.
La gerente general de FITA, Celina Pena, afirmó que la continuidad de esta tendencia confirma que no se trata de un fenómeno transitorio, sino de un proceso directamente vinculado con la retracción de la actividad productiva.
La producción textil cae muy por encima del promedio industrial
El deterioro del empleo se produce en un contexto de fuerte descenso de la producción. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la actividad textil registró una caída del 26,5% interanual, mientras que el conjunto de la industria retrocedió un 3,1%.
A su vez, el informe de actualidad industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) ubicó al rubro de prendas de vestir, cuero y calzado entre los sectores que más incidieron en la baja de la producción manufacturera durante los primeros cinco meses del año.
La utilización de la capacidad instalada también refleja la situación que atraviesan las fábricas. Según FITA, durante mayo las plantas textiles operaron al 42,2% de su capacidad, muy por debajo del promedio industrial, que alcanzó el 58,4%.

Otro de los indicadores que evidencia la retracción del sector es la reducción de establecimientos productivos. En abril de 2026 se registraron 3.626 plantas, lo que representa 330 menos que un año atrás.
El informe también destaca que el rubro de prendas de vestir, calzado y cuero fue uno de los que registró menores aumentos de precios durante el período, con una suba del 0,4% mensual y del 11,9% interanual, cifras considerablemente inferiores a la inflación general informada para el mismo período.
Desde FITA advirtieron que la combinación de caída de la producción, pérdida de empleo, menor utilización de la capacidad instalada y reducción del número de establecimientos configura uno de los escenarios más desafiantes para la industria textil argentina en los últimos años.



















