El cierre de una tienda en el interior del país volvió a poner en agenda el impacto de la carga impositiva sobre el sector comercial. La protagonista es Le Utthe, una firma con presencia nacional que decidió bajar la persiana de uno de sus puntos de venta en medio de un conflicto fiscal.
La compañía, conocida por su modelo de negocio basado en volumen y precios competitivos, lo que le valió el apodo de “H&M argentina”, aclaró que la decisión no estuvo vinculada a una caída en ventas ni a problemas operativos, sino a una disputa con autoridades locales.
Un conflicto fiscal que derivó en el cierre
El local afectado estaba ubicado en Posadas. Según explicaron desde la empresa, el detonante fue una intimación por una diferencia en la liquidación de una tasa municipal, que incluía además la obligación de actuar como agente de percepción.
Desde la firma cuestionaron ese requerimiento al señalar que su modelo de negocio está orientado exclusivamente a consumidores finales, sin operaciones mayoristas que justifiquen ese rol. En ese marco, recibieron una multa que inicialmente ascendía a 190 millones de pesos, monto que luego fue reducido tras un descargo, aunque el conflicto aún no está completamente resuelto.
La decisión fue inmediata. Según relataron desde la empresa, ante el escenario planteado, la directiva fue clara: cerrar el local de forma definitiva.
La presión impositiva como factor estructural
Más allá del caso puntual, desde la compañía sostienen que el cierre responde a una acumulación de factores. Entre ellos, señalaron el impacto del esquema de Ingresos Brutos, que implica pagos anticipados sobre la mercadería que ingresa a la provincia, independientemente de su venta efectiva.
Este tipo de mecanismos, aseguran, afecta la operatoria diaria y la competitividad, especialmente en un contexto donde el consumo se volvió más selectivo y sensible al precio.
A pesar de que el local de Posadas tenía un rendimiento comercial aceptable, se ubicaba en la mitad del ranking interno de la cadena, la empresa priorizó simplificar su operación y reducir fricciones administrativas.
En esa línea, la compañía comercializa productos básicos con valores competitivos dentro del mercado local y combina producción nacional con una porción de importaciones, principalmente desde Asia. De hecho, proyecta aumentar la participación de productos importados en su mix en los próximos meses.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un debate de fondo: el equilibrio entre la carga impositiva, la competitividad y la sostenibilidad de los modelos comerciales en la Argentina actual.
Fuente: Infobae
















