La industria textil y de confecciones de Paraguay continúa consolidando su desarrollo y apunta a una nueva etapa de crecimiento basada en la incorporación de tecnología, la integración de procesos y la expansión hacia nuevos mercados. Así lo planteó el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, durante una visita a la planta de la empresa Indutex en el marco de la Semana de la Industria.
Acompañado por el viceministro Javier Viveros y Alberto Sborovsky, el funcionario destacó el recorrido de la compañía y su capacidad para integrar diferentes etapas de la cadena productiva, desde la importación de materias primas hasta la confección y comercialización de prendas terminadas.
Indutex inició sus operaciones en Paraguay en 1995 y, con el paso de los años, fue ampliando su actividad. La empresa evolucionó desde la comercialización de materia prima hacia la producción de indumentaria y la venta directa al consumidor, contando actualmente con cuatro tiendas propias que canalizan parte de su producción.
La planta emplea hoy a unas 200 personas y trabaja con un esquema que incluye la importación de hilo bajo el Régimen de Materia Prima, su transformación industrial y la confección de productos terminados.
Más escala, tecnología y nuevos mercados
Durante la recorrida, Riquelme definió a la industria textil y de confecciones como uno de los sectores estratégicos para el desarrollo industrial paraguayo. En ese sentido, señaló que el objetivo es acompañar a las empresas nacionales en el crecimiento de su capacidad productiva, la incorporación de nuevas tecnologías y la búsqueda de oportunidades comerciales en otros mercados.
El desafío, según esta visión, pasa por avanzar hacia actividades con mayor valor agregado y fortalecer las distintas etapas de la cadena dentro del país.
La agenda también incluye cuestiones vinculadas con la infraestructura y la planificación industrial. El ministro planteó la necesidad de avanzar en una ley de parques industriales y en mecanismos de ordenamiento territorial que aporten mayor previsibilidad a las inversiones.
El tema adquiere relevancia en zonas donde el crecimiento urbano comienza a rodear instalaciones industriales, como ocurre en el entorno de la planta de Indutex, ubicada en Lambaré.
El desempeño reciente del comercio exterior refleja, además, una evolución positiva para el sector. Según datos del Banco Central del Paraguay, las exportaciones de prendas y otros artículos textiles realizadas bajo el régimen de maquila alcanzaron los US$107,3 millones entre enero y julio de 2026, lo que representó un crecimiento interanual del 14,7%.
Por su parte, las exportaciones de hilos, telas, tejidos y alfombras totalizaron US$50 millones durante el mismo período, con un incremento del 9,7% frente a los primeros siete meses de 2025.
Los datos muestran una expansión de la actividad exportadora textil paraguaya y acompañan el objetivo de avanzar hacia una mayor escala productiva. La integración de procesos, la incorporación de tecnología y el desarrollo de productos con mayor valor agregado aparecen así como algunos de los ejes para la próxima etapa de crecimiento de la industria.
En este contexto, el sector textil y de confecciones continúa ganando espacio dentro de la estrategia industrial paraguaya, con empresas que buscan ampliar su producción y una agenda pública orientada a generar condiciones para acompañar nuevas inversiones y fortalecer la presencia de la industria nacional en los mercados internacionales.


















