En un contexto donde diferenciarse es cada vez más difícil, el merchandising personalizado comienza a ocupar un lugar central en la estrategia de pequeños comercios. Así lo explica Luciana D’Alessandro, diseñadora industrial y referente de ACIA MDP, en una entrevista con El Textil.
Desde su mirada, los productos personalizados ya no son un complemento, sino una herramienta concreta para construir identidad, generar vínculos con los clientes y potenciar el branding.
De la venta a la experiencia de marca
Para Luciana de ACIA MDP, el verdadero valor del merchandising está en su capacidad de transformar una compra en una experiencia, donde no se trata solo de vender, sino de generar una conexión emocional con el cliente.
Desde un simple “regalito” hasta productos más desarrollados, cada elemento personalizado cumple una función estratégica: refuerza la identidad de marca, mejora la recordación y convierte a los clientes en promotores.
En ese sentido, la presencia del logo y los elementos visuales en distintos puntos de contacto como indumentaria, packaging y otros objetos cotidianos, permite que la marca se vuelva más visible y memorable, incluso después de la compra.
Nuevas tecnologías que amplían posibilidades
Uno de los avances que está impulsando esta tendencia es el DTF UV, una tecnología que permite personalizar superficies rígidas de forma simple, rápida y accesible.



Botellas, vasos, cuadernos, notebooks o termos son algunos de los productos más demandados por los comercios para ofrecer en sus mostradores o como parte de acciones promocionales.
A diferencia de métodos tradicionales, esta técnica funciona como un sticker de alta resistencia, sin limitaciones de color y con una terminación visual más atractiva, lo que abre un abanico de posibilidades para marcas que buscan destacarse con bajo costo.
En paralelo, el DTF textil también gana terreno, especialmente en negocios de servicios como barberías o talleres, donde la personalización de prendas en pequeñas cantidades se vuelve viable sin necesidad de grandes tiradas.
Identidad, accesibilidad y acompañamiento
Uno de los principales desafíos para los emprendedores suele ser la inversión inicial. Sin embargo, según Luciana D’Alessandro de ACIA MDP, hoy es posible desarrollar una línea de productos personalizados sin grandes costos.
La posibilidad de producir en pequeñas cantidades, desde etiquetas hasta estampas o accesorios, permite testear ideas, construir identidad de forma progresiva y adaptar la estrategia según la respuesta del cliente.
Además, el diferencial no está solo en la producción, sino en el acompañamiento creativo. Desde el diseño hasta la elección de materiales, colores y aplicaciones, el asesoramiento profesional se vuelve clave para lograr un resultado coherente con la marca.
“Si no te identificás, no te diferencias de la competencia”, resume la especialista de ACIA MDP, destacando que hoy cualquier negocio, sin importar su tamaño, puede construir una identidad sólida y visible.
En ese camino, el merchandising deja de ser un gasto y pasa a ser una inversión estratégica para crecer, diferenciarse y generar comunidad alrededor de una marca.
















